Había una vez…

Había una vez una princesa que esperaba dormida a su príncipe azul para que la salvara y fueran felices para siempre.

Seguro que a todos nos leyeron algo parecido en nuestros inocentes años de infancia, sobre todo a las que ahora somos mujeres y como es normal crecimos, esperamos al príncipe que no llegó ni nos salvó, no somos felices durante un día completo y mucho menos esperamos serlo para siempre. De pequeñas, a la hora de la comida, mi papá nos sentaba a mi hermana y a mí, debajo de nuestro plato de sopa había un mantel con alguna de estas historias de princesas. Un día le pregunté a mi papá si Blancanieves también iba a la escuela como yo, me respondió que no, que las princesas no van a la escuela ¡Mira, qué tal la Blancanieves! Aunque tomando en cuenta que la pobre tenía que lavar, planchar, limpiar y hacer de comer para siete enanos y un encantador príncipe, entiendo que no tuviera necesidad ni ganas de saber quién descubrió América o qué forma tiene la tierra o cuáles son los planetas que conforman el Sistema Solar. Pensándolo bien, Blancanieves tal vez sí vivió feliz para siempre en un mundo que solo exigía de ella ser bella y limpiar hasta que su príncipe llegara a salvarla de todo, menos de sí misma. Y es que desde que somos niñas se nos educa en lo que mi padre graciosamente llamaba la ciencia de la trapeología. El pasado domingo se celebró el Día del niño y mientras mi marido esculpía sus músculos en el gimnasio, yo me quedé tomando un chai y cuestionándome la razón de mi existencia, cosa para lo que no creo que le quedara tiempo a Blancanieves con sus tantos quehaceres, entre una y otra noté que en el semáforo había un señor vendiendo utensilios de limpieza en miniatura para niñas, porque supongo que a los varones no se les regala ese tipo de cosas, y no pude más que indignarme ¿Cómo es posible que en esta época de liberación femenina, y no sé qué tanta cosa más se sigan educando de esa manera a las nuevas generaciones? ¡En serio! ¿Por qué se sigue reafirmando que el lugar femenino se encuentra en la limpieza y la conservación doméstica? Recordé el comentario que me hizo una vendedora de vajillas el día que le dije que mi suegra ya me había regalado dicho producto, muy sorprendida me preguntó «¿Tu suegra es muy mujer?», digo es mujer, pero ¿se puede ser más todavía? Ya sé que hasta aquí deben pensar que soy una feminista loca de atar o feminazi, pero por el contrario soy una mujer que fue criada solamente por su padre con una visión bastante consiente de lo que es no solo ser mujer, sino pertenecer a la raza humana. Mi padre me enseñó a respetarme como persona, me enseñó a no auto discriminarme por mi genero, me enseñó a valerme por mí misma. Volviendo al tema le pregunto a cualquiera hombre o mujer si de verdad les encanta pensar en la escoba o la plancha como algo divertido de hacer un fin de semana, es más ni cuando es necesario realizar ese tipo de actividades resultan amenas, entonces ¿Por qué seguir incentivando el pensamiento sexista con respecto a las niñas? ¿Cultura? ¿Costumbre? Recientemente me topé con un vídeo donde dos chicas, Elena Favilli y Francesca Cavallo, hablan sobre su proyecto Good Night Stories for Rebel Girls, un libro que tiene como propósito sustituir los tradicionales cuentos de hadas por historias de mujeres reales y exitosas. Decidí investigar un poco más y descubrí que estás rebeldes mujeres se dieron cuenta del efecto que provoca en los niños, e incluyo a los chicos porque también les pasa que de grandes se les exige ser príncipes, y como es lógico, quieren encontrar a la princesa, reina o bruja de los cuentos como si esas fueran las únicas posibilidades femeninas. Sin embargo Elena y Francesca, en lugar de quedarse en el viaje se dieron a la tarea de crear un libro con la mini biografía de varias mujeres reales, enfatizo reales, que han destacado entre las letras, las ciencias, las artes y los deportes. Las mujeres incluidas en este libro van desde nuestra mexicanísima Frida Khalo hasta la notable Serena Williams. El objetivo es que a través de la lectura nocturna (o no) las vidas de muchos niños se vean influidas e inspiradas de manera positiva. Sin duda un trabajo admirable que además cuenta con ilustraciones muy bellas, así que si algún padre, madre o amigo buena onda y muy rebelde desea regalar algo útil, práctico e inspirador le recomiendo este ejemplar que también está disponible en español publicado por la editorial Planeta.

Les dejo los enlaces donde pueden encontrar más información sobre las autoras, su trabajo y si desean adquirir el libro no duden en contactar al buen amazon.com.

¡OJO ESTE LIBRO ES PARA NIÑOS TAMBIÉN ;)!

https://www.rebelgirls.co

https://www.amazon.com/Good-Night-Stories-Rebel-Girls-ebook/dp/B01N2P9RH4

https://www.amazon.com/Cuentos-buenas-noches-rebeldes-Spanish-ebook/dp/B06XCYRSMR

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2 comentarios sobre “Había una vez…

  1. Excelentes Kari querida tus comentarios. Muy de acuerdo!!! Hay situaciones en q me traiciona lo visto y aprendido durante décadas. Solo hay q hacer conciencia de nuestras propias trampas. Un abrazote.

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