Los enamoramientos

Cada miércoles podrán encontrar la reseña del libro más reciente que haya tenido en mis piernas para que se animen a leer, discutir o de plano a tirarlos por la ventana.

Antes de iniciar la empiernada reseña de esta semana, quiero disculparme por la ausencia de la misma la semana pasada. Gracias a todos por sus mensajes y por sus reclamos por mi informalidad y pues ahora sí con ustedes Javier Marías con su obra titulada Los enamoramientos. Este libro cayó a mis manos por recomendación de un ser enamoradizo que más que leer los libros, en realidad leía los títulos y se inventaba sus propias historias como Maria Dolz, protagonista, se las creó acerca de Miguel Desvern y Luisa, su esposa, a quienes se encontraba todos las mañanas a la hora del desayuno en el mismo restaurante. María idealizaba tanto a esos dos que incluso los llamó la pareja perfecta. Cada mañana María tejía su propia historia acerca de ellos, le fascinaba imaginar qué clase de vida tenía, la manera en la que se habían conocido y aún así nunca se atrevió a hablarles.

“Basta saber que no se quiere que escuchemos para hacer todo lo posible por enterarnos, sin caer en la cuenta de que a veces se nos ocultan las cosas por nuestro bien, para no decepcionarnos o para no involucrarnos, para que la vida no nos parezca tan mala como suele ser.”

Todo cambia para María el día que Miguel es brutalmente asesinado y entonces María deja de ser testigo de la escena para convertirse en parte de la narración al mantener una relación íntima con Javier, amigo de la pareja, quien está enamorado de Luisa.

“En realidad cualquiera nos puede aniquilar, de la misma manera que cualquiera puede conquistarnos, y esa es nuestra fragilidad esencial.”

María es una editora de actitud reservada y bastante discreta y es por eso que su juego en la historia da un giro sorprendente al iniciar una relación íntima, no sólo en el plano sexual, sino de verdadera intimidad, de amistad con Javier, quien le deja claro desde el inicio que tipo de relación será la que mantengan; así como su sentimientos hacía Luisa, María al contrario de ser el típico personaje víctima del desamor de un hombre cobra fuerza, es dueña de su destino y se queda a observar y a observarse cada uno de los momentos vívidos con Javier y es a través de esa observación que descubre también la verdadera causa del sangriento deceso de Miguel Daverne.

“Nada dura lo bastante porque todo se acaba, y una vez acabado resulta que nunca fue bastante, aunque durara cien años.”

Este libro tiene mucho por destacar entre ello que al ser el autor un hombre el personaje femenino tiene voz propia. Esta es la segunda vez que leo este texto y es importante para mí mencionar que aunque todo el relato gira en torno a la muerte de un personaje es María, viva, quien lo mantiene vivo en su ilusión. La relación de María con Javier sólo es el puente para que María se dé cuenta de que el amor es como el líquido que vaciamos en un recipiente, este tomará la forma del objeto; se adaptará, se contendrá, empero si ese objeto, por cualquier razón, se destruye, el liquido podrá volver a adaptarse, a contenerse en nuevo envase.

Les recuerdo mis redes sociales y si quieren la reseña empiernada de algún texto en especial, háganmelo saber en los comentarios.

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