42K CDMX 2019

¿En qué día vamos?” TOIIIIN ¡YA NO HAY DÍAS QUE CONTAR! Llegué a la meta, literal, crucé la meta de los 42K por primera vez y le juro que esa sensación que viví el domingo pasado sigue en todo mi cuerpito serrano, me siento poderosa, realmente poderosa, capaz de lograr todo lo que quiera, es más hasta siento que ya lo tengo, así de canija es la sensación. Fueron meses de preparación, meses de renuncias, de cambios provocados; como mudarme a CDMX, de adaptaciones, de llorar, de preguntarme ¿Qué chingados estoy haciendo? (Ajá, así dije) Dicen que durante la carrera llega un momento en el que te topas con la pared y sientes que no puedes más, con enorme gusto le comparto que nunca llegué a sentir eso, ni en el kilometro más cabrón que para mí que fue el número 38K, ahí sí que sentí que mis parpadeos eran tan largos que sentí que casi me quedo dormida y una sensación de tensión muy cabrona en el cuello, pero a ver, a ver les cuento desde el inicio. )

Sábado. Desperté a las 5:50am para iniciar mis arduas labores como CM a las 6am. En mi hora de comida fui al gym a correr los 40 min del último entrenamiento, esto para que el ácido láctico no te dé en la súper madre durante la carrera, recoger la ropa de la lavandería (sí escucharon mis ruegos y me entregaron la ropa al día siguiente, love them💖) luego revisar maleta porque ese día me reunía con Sex and the running en el Airbnb en Coyoacán. Dieron las 3pm y cerré la compu, me bañé, me arreglé y salí. Afuera del hospedaje me estaba esperando Tío Luis ¡Pinche emoción chingona de ver a Maira, Tío Luis y a Sam! Bailamos, reímos, cagué poquito a Maira que tenía un desmadre en la habitación, me comí sus almendras (perdón, ami 😬) en pleno chisme con estos vatos, me di cuenta de que se me rompió el atuendo que llevaba puesto, por fortuna traía ropa para cambiarme y de ahí directo a la Cena de carbohidratos en Vapiano donde conocimos personalmente a Fabio Ornelas, el entrenaitor, una felicidad tremenda de conocer a este señor que confió en nosotros desde Brasil. Cenamos, nos regaló además de consejos súper útiles que les voy a compartir aquí, una playera súper bonita con la que corrimos muy orgullosos. De la cena al súper por algunas viandas y a dormir.

Domingo. Sonó el despertador a las 5am, Maira se levantó, empezó con su ruidero y ahí los demás para arriba también. Desayunamos un plátano y suero. Saqué a mi amiguito el micropore, me parché las chichis como Lady Gaga, me unté desodorante en barra en la entre pierna como las eloteras aderezo y ahora sí con la chichi parchada, la entrepierna embarrada, salimos hacia Ciudad Universitaria y ahí se me ocurre “Quiero hacer pipí” Maira me acompañó y estuvimos formadas en la fila de hombres que porque son más rápidos y mmmmm ño, ño lo son. Fabio llegó un poco más tarde junto con Marcelo porque el tráfico estaba tremendo. Saliendo de los baños, nos encontramos y ahora sí a nuestro respectivo corral. Sucede que dependiendo el tiempo que hayas estimado hacer al momento de la inscripción el sistema te asigna un color. En el kit de corredor viene una pulsera de ese color, así cuando llegas al lugar te ubicas en el corralito según la pulsera, la mía era amarilla, la de mis amiguis roja, y ahí ya me dio el válgame porque yo no quería salir solita, entonces como el Universe es todo el pedo cuando Fabio nos dio los ejercicios de calentamiento, me encontré en el suelo un cordón rojo y lo puse encima de mi pulsera, así que ahí voy con todos. Ya en el corralito, lo típico: fotos, fotos, fotos y más fotos hasta que Tío Luis dijo “Quiero hacer pipí” y mi vejiga de papel dijo “Ay, yo también” y yo pensé “Noo seas mamón” total que nos dieron las 7:30 y ya casi por salir, me consolé pensando que en el camino pararía en alguno de los baños y sí, en el kilometro tres corrí hacía el baño, pero la fila era enorme y seguí derecho, la verdad es que no tenía ganas, sólo eran mis nervios. Los primeros doce kilómetros los hice junto a Maira, en un puesto de hidratación la perdí y de ahí en adelante fui solita. En el kilómetro quince estaban Fabio y Alexandra listos por si necesitábamos algo. El plan era que en el kilómetro treinta y dos estarían también, y sí estuvieron, pero como soy la lenta del grupo pues ya no estaban cuando yo pasé porque como siempre Tío Luis sale con sus cosas e iba súper rápido, ash 😒 Fabio y Alexandra se movieron a toda velocidad para alcanzarlo en la meta. Hasta el kilómetro treinta y cinco iba bien, lenta, pero seguía. Detenerme nunca fue una opción, aunque Fabio nos dijo que lo hiciéramos si lo sentíamos necesario, como Murakami, me repetía “Soy una máquina de correr, soy una máquina de correr” Jamás hubo en mí duda de terminar la carrera, eso no quiere decir que no me sintiera cansada o que no haya representado un esfuerzo enorme realizar esta prueba, lo que digo es que durante la preparación, con todo y las lesiones y la gripa de unas semanas antes, yo tenía certeza de que iba a hacer esa prueba y la iba a terminar, es la preparación mental que les contaba antes, lo visualicé, lo sentí, lo agradecí, ya sentía la medalla en mi cuello, cuello que se me empezó a tensar en el kilometró treinta y ocho, mis parpados comenzaron a pesarme, sentía que me quedaba dormida. El último gel lo había tomado en el kilometro treinta y seis, ahí empecé a repetirme con más fuerza “Soy una máquina de correr, soy una máquina de correr” Pasé Juárez, entré a las calles adoquinadas del Centro Histórico y ya me sentía ahí, ya, quería verme en la pantalla, sabía que mi Amo, en Chile, y Cat Powers, en Costa Rica me iban siguiendo, pasé frente a Palacio Nacional. La porra en las orillas gritando “Ánimo, ánimo, ya llegaste” y ahí reflexioné y me dije “Nel, Nans, no has llegado, tienes que cruzar la meta, sigue, sigue, sigue” apreté el paso y a las cinco horas con quince minutos y treinta y nueve segundos, según el registro oficial, crucé la meta, la crucé agradecida con todo mi cuerpo, con cada parte de mi ser, mi mente y por supuesto con cada una de las personas que forma, sí en presente, parte de este proyecto. Como dije antes, fueron muchos meses, muchos cambios tanto profesionales como personales. Cruzar la meta es una sensación satisfactoria, sin embargo, me parece que la preparación es fundamental; es decir, vivir el proceso de los entrenamientos que nunca fueron iguales, aunque corría la misma distancia. Esta experiencia me deja como aprendizaje que lo que hice ayer, pertenece al pasado, hoy es otra cosa. Eso me quedó clarísimo cuando un domingo corrí 35K y al siguiente que me tocaban 18K, dije “Pelada” y ahí tengo que me lesioné y estuve tres semanas parada con los pies en rehabilitación. La confianza es buena, pero el subestimar el esfuerzo y la nobleza del cuerpo, no. Con esta experiencia reafirmé que todo es posible si se entrena, palabras de Fabio 👏 Que la amistad, el cariño y la confianza rebasan fronteras y que no es posible, ni aconsejable, vivir de las glorias pasadas. Sí, el domingo 25 de agosto de 2019 corrí un maratón, 42K, sé que pude, que es una gran victoria para mí, empero pertenece al pasado. Los caminos que decida correr de aquí en adelante serán nuevos porque yo misma lo soy.

Gracias a todos ustedes lectores que se inspiraron en esta narrativa e incluso comenzaron a correr, gracias por sus mensajes de seguimiento, de apoyo, de solidaridad, gracias por los consejos, gracias mi amo, gracias Cat Powers por seguirme cinco horas de trayecto gracias infinitas, gracias, Marcelo por enseñarme que sou foda 😁 Mil gracias Jesucrista y Juliana por buscarme entre tanta gente y pese a sus ayunos prolongados y desvelos innecesarios ir a verme, las adoro 💖🙏✨

Y para todos aquellos que me preguntaron que cómo, que dónde, aquí podrán encontrar los datos del super entrenaitor que llevó a estos cuatro mexas a su primer maratón, Fabio Ornelas y de pasadita lean otra vez el artículo que escribió À distância sobre su experiencia de entrenarnos a distancia por si quieren y gustan aquí toda la información por si un día se les ocurre prepararse para un maratón crucen la meta como yo diciendo:

SOOOOOOOOU FODA, SOU LENTA, MAS SOU FODA! 💪

(Marcelo me ensinou a frase 😁)

M2

Los invito a que se suscriban al sitio locorrectodeloincorrecto.com

Instagram @nan_oviedo

Foto de @sarabarrenechea_

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2 comentarios sobre “42K CDMX 2019

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